El jardìn japones, un universo en miniatura
de Scilla Iacutone
El sentido de inmobilidad y la serenidad que el jardin japones regala, su profundo simbolico y la abilidad a capturar la esencia de la naturaleza la hacen una tipologia fascinante.
Mientre en Ocidente se ha mirado siempre a la naturaleza sarvaje como a algo para domar y reorganizar antes de ser incorporada en un jardìn, los Cineses y los Japoneses han monstrado siempre el hombre en un raporte armonico con la naturaleza, pensando que èl podrìa vivir en compatibilidad con los ritmos universales de la misma naturaleza.
La arquitectura de los jardines y la pintura de los paisajes han sido siempre aters correlatas en extremo oriente. Y la filosofia ha enriquecido montanas, rios, rocas y plantas de sentidos simbolicos.
Los arquitectos de jardines japonenes empezaron a estudiar la naturaleza en todas sus formas buscando de tomar la essencia de una escena natural e de reproponerla en su forma simplificada, reducida en el jardin.
Muchas alegorìas y mitos pasaron por la China, pero dificilmente estaban asimiladas sin ser en un cual modo influenciadas por la cultura, la religion, el clima y por el ambiente natural del Japòn. Por ejemplo las rocas que los Japoneses usaban en sus jardines, nunca eran de tipo àspero, con agujos tipicos de los jardines japoneses. Tambièn los altos puentes de forma a arco,elementos caracteristicos de los jardines japoneses, estuvieron modificados con formas mas bajas y màs modestas.
La observaciòn de la naturaleza revela la preferencia por la asimetrìa y no de la simetria pero siempre en un estado de equilibrio; los elementos compositivos, por ejemplo, son siempre en grupo de numero dispar (3,5,7); el triangulo es una forma que puede ser asimetrica y bilanciada tambièn y por eso a veces està usada por grupos de rocas y de arboles, a donde los tres elementos tienen que ser bilanciados en masa y peso. El equilibrio depende tambièn de la forma y medida de los espacios en el interior de la composiciòn constituidas por areas cubiertas de grava o musgo, estaños, recintos o cielo. La grandeza de los objetos puede ser elegida para dar una ilusion de prospectiva y distancia; esto diviene màs facil porquè hay la abitud de plantar arboles en crecida o desarrollo parcial que es elegido como definitivo. El contrasto es otra caracteristica del jardìn japones. Hay muchos contrastos entre los elementos elegidos: entre plantas y rocas, plantas y grava, plantas y recinto, agua y rocas, o en el color, forma y estructura.
El cielo es un elemento importante y la esposiciòn del jardin con èl tiene que ser controlada con cura para crear una composiciòn bilanciada. Si hay mucho cielo, hay màs elemento Yang, o energia positiva, pero hay poco elemento Yin, o energia negativa, que en este caso esta’ representada por la tierra. En el jardìn, despuès, el agua se mueve siempre en manera natural, nunca vedràs fontanas. El estaño se inserta perfectamente en el paisaje del jardìn y tiene un punto focal que solitamente es una caìda que lo alimenta o tiene un puente o una isla. La caìda està formada con cura y puede ser clasificada en diferentes tipos a segunda de las caracteristicas de caìda del agua (uno o màs saltos), porquè esta ne determìna el sonido y el efecto globale la composiciòn. El sonido de el agua es muy agradable a el orejo y en el mismo tiempo no rompe el estado de concentacion meditativa.
Todo el jardìn està representado por senderos que no sirven a guiar los movimientos pero los sentidos y la mente. Solitamente unos senderos nunca se calpestan si no para trabajos de manutenciòn. Su caracter lineal o curvo puede ser utilizado con caracteres significativos: un sendero recto lleva el ojo hasta el final y despuès atrae al observador a caminar hasta el final a donde a veces hay un objeto importante como un arbol particular o un bacino de agua. Un sendero curvo lleva el ojo solamente hasta la primera curva, despuès de que una nueva prospectiva està revelada. En los senderos e en puntos strategicos hay unas linternas. Hoy las linternas de piedra son elementos ornamentales, pero estuvieron introductas en los jardines, en origen, por los mastros del tè, porquè las cerimonias a veces se tenìan de noche y ocurriba iluminar la calle hacìa casa por los huèspuedes. La forma de estas linternas es similar a unos objectos hecho de bronce colgados en los antiguos tempios.
Una buena elegida de plantas y arboles rende aprezable y significativo los cambios de las estagiones. Los colores y los particulares efectos de luz desde el invierno hasta la primavera està creado por flor de Hamamelis, las camelias, flores de albaricoque y melocotòn y por las azaleas siempre verdes. Mientre las matas a oja largas y las coniferas a aguja constituyen la continuidad, el acero, el ginkgo y il partenociso ravivan de amarillo y rojos el otoño. El objetivo fondamental del jardìn japones es aquello de suscitar una profunda reaciòn psicologica y emocional con el uso de estos elementos de forma simbolica: las rocas que flotan en un mar de grava pueden simbolear nuestro microcosmo que fluctua en el universo, asì las encrespaduras en la grava alrededor de la piedra pueden simbolear que la agua imoble, que rapresenta la mente, refleje la realidad, pero cuando una piedra, que rapresenta el pensiero, hace una encrespadura la realidad se contorce.

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